8 Comments
User's avatar
Daniel Saldarriaga's avatar

Para que escribe Gabriel y porque leo yo? Q es escribir y qué sentido tiene leer. Gracias doc.

FUTOPIX | Gabriel Bedoya's avatar

Yo escribo para existir!

Nicolas Fernandez's avatar

Muy bueno Gabriel!

Luis Fernando Gil Rueda's avatar

Excelente reflexión. Excavar esa superficie de paradigmas

Parzival Leon's avatar

Muchas gracias por tu escrito ... tengo unas preguntas:

1. Con respecto a la educacion actual de nuestro hijos en Colombia, como apoyarlos o herramientas para que continuen con ese pensamiento desde primeros principios ?

2. Que libro recomendarias a un adulto que ha sido formado con esa educacion rigida, para comenzar a pensar en primeros principios

FUTOPIX | Gabriel Bedoya's avatar

Gracias Parzival por responder, tus comentarios me dan combustible para mantener el entusiasmo y seguir escribiendo cada semana.

A continuación paso a responder tus preguntas.

El pensamiento basado en fundamentales no es un asunto de metodologías, ni de herramientas, ni de libros, ni de mentores, ni nada que se le parezca. Es un modelo de pensamiento, un estilo de vida, lo tenemos que entender como disciplina. Es algo así como un monje Shaolin que todos los días se levanta con el amanecer para meditar y silenciar su mente del ruido (Silenciar el ruido no es aislar el sonido, sino el arte de filtrar la información que contamina de la que nos es útil). Por más mentores que nuestro Shaolin tenga para explicarle los objetivos y beneficios de la meditación, él y solo él podrán experimentarlo, ampliarlo y convertirlo en maestría, solo mediante la práctica dedicada y sistemática hasta que logremos convertirla en hábito, en parte de nuestro ser y en una habilidad siempre presente.

El pensamiento en fundamentales, o como le dicen ahora en “primeros principios”, se construye todos los días cuando adoptamos una mirada crítica y observadora (no confundir con criticona). No es solo agudizar los sentidos para digerir las narrativas dominantes, sino un acto de vigilancia hacia nosotros mismos. Estamos pensando en primeros principios cuando nos cuestionamos y nos preguntamos: ¿por qué hago esto así?, ¿por qué reacciono de esta manera cuando me pasa o me dicen esto? ¿por qué dije lo que dije…? Solo cuando nos volvemos críticos de nosotros mismos, desde un punto de vista compasivo, estamos sentando las bases del pensamiento en fundamentales.

Es una disciplina antes que una metodología. Pensar en metodologías es ir en contra del pensamiento en fundamentales, es como pedir la fórmula de la coca-cola, antes que pensar por qué este ingrediente va menor con este; es reflexionar en lo simbólico y en las relaciones de significado. Comienza a surgir cuando me pregunto: ¿qué significa esto para mí?, ¿qué significa tenerlo o no tenerlo?, ¿y si me quitan esto, de qué me pierdo? En las respuestas a estos cuestionamientos es donde habita el pensamiento en fundamentales. Es reducir la complejidad de la vida al descubrimiento de sus unidades mínimas de significado.

Con los niños es muy fácil comenzar a educarlos en los fundamentales, solo pregúntale a tus hijos: ¿de qué te pierdes si te quito el móvil? ¿Qué pasaría si en vez de comprarte ropa de x marca, mejor te compro una genérica en el supermercado? Y te sorprenderás ante las respuestas, porque ellos responden desde la simplicidad que les da una mente poco contaminada. Los niños son los maestros del pensamiento en fundamentales, lo que pasa es que muy rápido se nos olvida la etapa de los porqués, papá, ¿por qué esto? Papá, ¿por qué aquello? No somos nosotros los que necesitamos enseñarles, son ellos nuestros maestros… ¿El reto es cómo hacemos para que no pierdan la picardía?

Ahora bien, con nosotros los adultos es un poco más complejo, porque durante los años nos han metido tanta basura en la cabeza que el proceso de pensar en fundamentales es algo así como hacernos un gran detox de información. Razón tiene @HernanJaramillo cuando dice que tenemos que tener mucho cuidado con la “dieta de información”. Yo diría que el pensamiento en fundamentales comienza por ahí, por cuestionarnos: ¿por qué necesito leer esto?, ¿por qué necesito ver esto?, ¿qué significa para mí dedicarle tiempo a esta información?, ¿qué beneficios me genera?

El tiempo es un recurso no renovable, no se puede fabricar, o al menos no con la tecnología que tenemos hoy… Es por ello que tenemos que conectar nuestro sistema de valores con aquellas cosas a las que les dedicamos el activo más preciado que tenemos: EL TIEMPO, para descubrir que esas actividades —llámese trabajo, ocio, diversión, lectura, amor, etc.— de alguna manera nos conectan de forma simbólica con aquellas cosas que creemos. Es en estas relaciones donde se esconden las dimensiones del significado, lo que muchos llaman “el valor”. Eso es exactamente pensar en primeros principios.

Autores que podrías consultar: Fritjof Capra, Pierre Bourdieu, Philippe Descola, algunos más modernos como Peter Bevelin, Nassim Taleb, Philip Tetlock y hasta el mismo Peter Thiel.

Te dejo por aquí, porque de lo contrario escribo otro substack. Espero haber respondido. Siempre puedes volver a escribirme y trataré de estar a la altura de tus cuestionamientos.

Parzival Leon's avatar

Muchas Gracias por tus respuestas y orientaciones, valoro mucho este gesto, gracias nuevamente, y lo pondre en practica